Aimar Salas

martes, 22 de julio de 2008

Autoestima del Venezolano

La autoestima nace en el hogar, en el contexto de cómo somos tratados, de las oportunidades de experimentar, de lo que se supone que es ser alguien, del trato con las demás personas y de las posibilidades de afirmarnos como individualidades, de ser autónomos para definir nuestras vidas a partir de un pensamiento propio, de tener criterios válidos y del grado de satisfacción con nosotros mismos.
La autoestima es una elaboración mental, que se adquiere. Una imagen que cada uno de nosotros fabrica acerca de quién es y con ello de cuál es su lugar en la sociedad y tal como se nos ha hecho creer o se es protagonista o se es espectador; se es triunfador o perdedor; se es tirano o se es tiranizado.

La autoestima del venezolano está viciada, enrarecida, empañada por la polaridad arriba-abajo: “Yo mando, tú obedeces, pues yo tengo el dinero y tú no. Yo poseo el poder y tú no”.

No hay comentarios: